Naturaleza y propiedades del agua.
El agua es una sustancia compuesta, porque esá integrada por la unión de átomos de distintos elementos quómicos simples: son dos átomos de oxígeno unidos a un átomo de hidrógeno, con una molécula en la forma O-H-O; que se escribe H²O.
A la temperatura y presión normales, tanto el oxígeno como el hidrógeno tienen forma de gases; pero al unirse formando el agua adquieren forma de un líquido que, en estado de pureza, es absolutamente trasparente a la luz y sin ningún sabor, olor ni color; siendo ligeramente azul en grandes masas como en los océanos.
El hidrógeno - cuyo nombre significa generador de agua es un elemento que tiene una gran atracción para combinarse con el oxígeno en forma total; por eso se dice que está totalmente oxidado, lo cual le da al agua una de sus propiedades más características, que es la de apagar el fuego cuando moja un material que está ardiendo.
Otra propiedad fundamental que tiene el agua, es que, al estar en estado líquido, entre sus moléculas pueden dispersarse otras sustancias, que quedan mezcladas sin perder su propia composición. A este fenómeno se le denomina dilución, por lo cual se dice que el agua es un gran solvente debido a que puede disolver una gran cantidad de sustancias, incluyendo el aire y otros gases, así como sustancias que normalmente son sólidas, como la sal o el azúcar.
También puede absorber calor, ya sea de los rayos solares o de otros orígenes, y desprenderse facilmente de él en contacto con otras sustancias más frías, lo cual es otra propiedad de enorme importancia.
De todas las sustancias, es probablemente la que más facilmente se presenta en los tres estados que puede tener la materia: líquido, sólido y gaseoso. Si bien en condiciones normales el agua es líquida y así aparece principalmente en la naturaleza, el agua puede evaporarse al estado gaseoso - lo que se llama vapor de agua - a temperaturas relativamente no muy altas, aunque para entrar en evaporación violenta, que se llama ebullición, debe alcanzar a una temperatura de 100 grados centigrados. En cambio, pasa al estado sólido cuando su temperatura baja de los cero grados, formando el hielo; aunque puede mantenerse igualmente en estado líquido a temperaturas bastante inferiores, hasta 25 grados bajo cero, en cuya situación se congela al ser agitada.
El pasaje del agua del estado líuido al gaseoso, se llama evaporación; y el retorno del estado gaseoso al estado líquido, se llama condensación.
|
Otra propiedad muy importante del agua, es la que se llama la capilaridad. Esta propiedad consiste en cierta forma de atracción que tienen las moléculas de agua entre sí; y que hace que “mojen” los pequeños espacios existentes en las sustancias sólidas, o entre sustancias que se componen de pequeñas partículas o que forman tubos muy finos.
El fenómeno de la capilaridad - palabra que proviene de cabello - produce varios efectos sumamente importantes; como la posibilidad de que el agua se desplace hacia arriba o en forma horizontal a través de pequeños conductos o espacios, y la de que pueda atravesar ciertos cuerpos aparentemente sólidos, pasando por sus orificios invisibles llamados poros, como ocurre en ciertos tejidos de los seres vivos, llamados membranas.
Otra característica destacable del agua, es que cuando se congela aumenta de volumen y por lo tanto se hace más liviana, lo que hace que el hielo flote en el agua, o en otros líquidos. Eso puede comprobarse si colocamos a congelar verticalmente una botella destapada y totalmente llena de agua, lo que producirá que al congelarse por su boca asome un trozo de hielo.
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados